En las frontera de lo imposible:
magia, medicina y milagro en el Mediterráneo Oriental en época de la Biblia.
Córdoba (El Almendro) 2001
CONTENIDO
1. MEDICINA, MILAGRO Y PRÁCTICAS MÁGICAS EN EL MUNDO CANANEO
(Jesús L. Cunchillos. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Madrid).
CONCLUSION
2. LA MAGIA EN EL ANTIGUO TESTAMENTO
(Antonio Piñero. Universidad Complutense).
3. MEDICINA Y TERAPIAS EN EL ANTIGUO TESTAMENTO (R. North. Pontificio Instituto Bíblico. Roma).
4. MEDICINA, RELIGIÓN Y MAGIA EN EL MUNDO GRIEGO
(Luis Gil. Universidad Complutense. Madrid)
5. HOMBRES DIVINOS Y TAUMATURGOS EN LA ANTIGÜEDAD. APOLONIO DE TIANA
(Carmen Padilla. Universidad de Córdoba).
6. LOS MILAGROS DE JESÚS EN LOS EVANGELIOS SINOPTICOS
(J. Peláez. Universidad de Córdoba).
Dos dificultades al abordar el tema de los milagros
7. ¿HAY MAGIA EN EL NUEVO TESTAMENTO?
(H. C. Kee. Universidad de Filafelfia)
Conclusión
8. LAS CURACIONES MILAGROSAS DEL NUEVO TESTAMENTO A LA LUZ DE LA MEDICINA POPULAR
(L. Gil. Universidad Complutense de Madrid).
Conclusión
9. MAGIA, MEDICINA Y MILAGRO EN EL JUDAÍSMO POSTBÍBLICO
(M. Ángeles Navarro. Universidad Complutense de Madrid).
Introducción y planteamientos generales
10. MILAGRO, MAGIA Y CURACIÓN EN LOS HECHOS APÓCRIFOS DE LOS APÓSTOLES
(Fr. Bovon. Universidad de Harvard).
Introducción
Conclusión
11. MEDICINA, MAGIA, MILAGRO (CONCEPTOS Y ESTRUCTURAS MENTALES)
(Gustavo Bueno. Universidad de Oviedo).
11. EPÍLOGO
(Antonio Piñero. Universidad Complutense de Madrid).
PRESENTACIÓN DEL LIBRO EN “RELIGIÓN DIGITAL”
A propósito de la reedición de un libro: En la frontera de lo imposible. Magos, médicos y taumaturgos en el Mediterráneo antiguo en tiempos del Nuevo Testamento. Editorial El Almendro. Córdoba. Obra aparecida en primera impresión en 2001.
Desde tiempos inmemoriales, con el surgimiento de la religión entre los humanos, el milagro, las curaciones inexplicables y la magia han aparecido unidos cuando se intentaba abordar los problemas del dolor y de la enfermedad. No es fácil, pues, trazar en el mundo antiguo una frontera nítida entre estos tres conceptos, ya que en la mente popular podían muchas veces intercambiarse.
Para el lector moderno, sin embargo, estas nociones sí aparecen por lo general relativamente bien definidas. La medicina es una ciencia fundamentalmente empírica, un saber técnico que diagnostica las enfermedades humanas y busca los medios naturales para ponerles remedio. El milagro, si va unido a un proceso de sanación, consiste en la creencia en la intervención de medios sobrenaturales para causar la vuelta a la normalidad del cuerpo. Si se considera fuera del ámbito de la medicina, el milagro es una aparente violación de las leyes normales de la naturaleza atribuida a la divinidad o a sus delegados con diversos fines. La magia, por su parte, es el intento del ser humano por controlar o manipular en su beneficio las fuerzas sobrenaturales. En el ámbito de las enfermedades y sus remedios, la magia es una técnica que pone al servicio de la sanación poderes que superan los medios humanos.
De estos tres temas en el mundo del Antiguo y del nuevo Testamento, junto con su entorno, trata este libro.
El Antiguo Testamento, aunque condena explícita y reiteradamente la magia alberga en sus creencias, ritos y religiosidad abundantes restos de elementos mágicos primitivos. Es verdaderamente fascinante hacer un repaso de cómo entre las creencias de los judíos antiguos se entremezclaban sin duda elementos que hoy consideramos sin duda no pertenecientes al ámbito de la religión sino de la magia
Diversos investigadores han sostenido que el cristianismo, religión relativamente reciente y evolucionada, contiene también algunos elementos mágicos o participa de algún modo de una mentalidad mágica. El milagro en el Nuevo Testamento, sobre todo en la figura de Jesús, se halla intensamente implicado en procesos de sanación. Su función principal, sin embargo, es la de legitimar con el sello de lo suprahumano, de lo divino, la figura y misión de Jesús. Son como el signo de la presencia divina entre los hombres. Esta imbricación de medicina, sanación y milagro en el Nuevo Testamento, así como en su transfondo -el Antiguo Testamento- junto con la discusión de los posibles elementos mágicos que algunos han creído percibir en ciertos relatos neotestamentarios, especialmente en los Evangelios y en los Hechos de los Apóstoles justifica que en este libro se traten en conjunto estos tres temas.
Fruto de un Curso de Verano de la Universidad Complutense hace unos años, la obra que comentamos tiene como centro de interés mostrar directa o indirectamente la relación indisoluble en el Mundo antiguo entre magia, medicina y milagro a la que hemos aludido hace un momento. En el fondo, en el centro de la atención está presente, de un modo u otro, la figura del primer impulsor del cristianismo, el taumaturgo Jesús de Nazaret. La cuestión de la historicidad de sus milagros, e indirectamente la de los textos evangélicos anda en juego.
Para comprender bien y completar el panorama cristiano, este libro colectivo ofrece una visión amplia de esta problemática en la que se mezclan conceptos relativamente afines en torno a dos polos: el mundo de la Biblia y su entorno cultural más inmediato.
Por este motivo las religiones antiguas que pudieron afectar de algún modo a la génesis y evolución del cristianismo tienen cabida en este libro: de ahí los distintos capítulos que lo componen. El primero, sobre "Medicina, milagro y prácticas mágicas en el mundo cananeo" (Jesús Luis Cunchillos, especialista en lengua y literatura cananeas), explica clara y sintéticamente qué es y qué puede representar el mundo cananeo, o "semítico norocidental" para un lector interesado sobre todo en el ámbito mediterráneo en el que nace el cristianismo.
A continuación, dos temas tratan del Antiguo Testamento. Antonio Piñero estudia los restos de magia que aparecen en la Biblia hebrea -en la oración, en los ritos y sacrificios, en los vestidos y milagros, etc.- a pesar de la condena explícita y repetida de los legisladores y profetas en contra de las prácticas de magia. Un destacado especialista del Antiguo Testamento, Robert North, aborda el tema "Medicinas y Terapias en el Antiguo Testamento". Tras un repaso recientes contribuciones sobre el tema, trata la experiencia bíblica del dolor y de las disfunciones corporales de la más diversa índole para considerar luego los remedios a las enfermedades corporales según los autores de la Biblia hebrea. Por último, la figura del médico recibe una atención especial y en concreto, el deseo de Yahvé de considerarse el médico de Israel.
Luis Gil, bien conocido en España entre otros trabajos por sus estudios de medicina popular griega antigua, sintetiza los conocimientos adquiridos durante muchos años relacionando la medicina con los ritos mágicos y los milagros de las divinidades sanadoras en el mundo griego antiguo. El ámbito helénico tendrá una importancia enorme en la configuración del cristianismo primitivo, por lo que la comparación entre los dos espacios es sumamente interesante.
La figura de Jesús como hacedor de milagros ha sido comparada muchas veces con la de su casi coetáneo el taumaturgo pagano por excelencia Apolonio de Tiana. Carmen Padilla, de la Universidad de Córdoba, que ha dedicado muchos años al estudio de la figura de Apolonio y sus milagros, investiga si es o no pertinente la comparación entre Jesús de Nazaret y este antiguo realizador de milagros. El resultado es interesante para pronunciarse sobre la debatida cuestión si las ideas que griegos y romanos se habían formado sobre los llamados "hombres divinos" de la época (curanderos, vates o profetas, predicadores ambulantes) fue o no aplicada a Jesús, tiñiendo con sus rasgos la idea cristiana que se iba formando en torno a lo que significaba la figura del Nazareno.
Otro apartado crucial en este libro estudia los milagros de Jesús en los llamados Evangelios Sinópticos (porque sus narraciones van tan en paralelo que puede obtenerse de ellos una visión de conjunto o “sinóptica”: Mateo, Marcos, Lucas). Es básico cuestionarse cómo deben entenderse los prodigios de Jesús narrados en los Evangelios, cómo los comprendió él mismo y si hoy podemos prestar crédito a semejantes historias. Jesús Peláez, el autor de este capítulo, previene contra respuestas tajantes, pero él, a su vez, intenta presentar en síntesis una opinión autorizada que debe contrastarse con la de Gustavo Bueno en este mismo libro.
Como complemento necesario, Howard Clark Kee, muy conocido ya por haber tratado en otro libro un tema semejante, se encarga de plantearse la espinosa cuestión de "si hay, o no, magia en el Nuevo Testamento". Para responder, el autor de este capítulo vuelve a reconsiderar los textos y opiniones antiguas del mundo grecorromano y las colecciones de pápiros mágicos para luego hacer una comparación entre estos textos y los del Nuevo Testamento, señalando las diferencias entre ambos. Un importante complemento a este tratamiento es un nuevo estudio a cargo de Luis Gil: la medicina popular del momento arroja una luz importantísima para comprender los procedimientos de las curaciones milagrosas realizadas por Jesús y sus discípulos, que se aclaran tan sólo recurriendo a las concepciones médicas y mágicas de aquellos momentos.
El mundo judío que rodea la cristalización del movimiento cristiano es también importante. Se ha dicho que en esos momentos los judíos constituían el pueblo más aficionado a la magia en la tierra. Angeles Navarro, de la Universidad Complutense y conocida por sus publicaciones de judaísmo tardío, aporta un considerable número de textos (de los siglos I al V de nuestra era) del judaísmo de esos siglos que justifican en especial la amplia difusión de la magia, sobre todo entre los judíos de Babilonia.
En el penúltimo capítulo F. Bovon –pionero en los estudios sobre el texto y la importancia de los apócrifos del nuevo Testamento y profesor de la Universidad de Harvard— aporta un detallado trabajo sobre el tema del milagro, magia y curación en unos documentos importantísimos para la comprensión del cristianismo popular de los siglos II y III: los Hechos apócrifos de los Apóstoles. En estos textos las narraciones de milagros, la defensa de los apóstoles contra las acusaciones de magia, el servicio a la predicación del Evangelio y el martirio sirven a una misma finalidad: resaltar la potencia de la divinidad sobre los hombres. En estos textos apócrifos comienza a percibirse un modo de interpretación de los temas abordados en este libro que dura hasta hoy día. Por ello es tan interesante conocer sus orígenes.
Para finalizar (capítulo sobre "Medicina, magia y milagro. Conceptos y estructuras mentales") un filósofo de reconocido prestigio, Gustavo Bueno, se plantea cómo ha de entenderse la relación entre magia, medicina y milagro, cómo pueden valorarse y cómo se insertan las instituciones que estos vocablos representan en el todo complejo que es la cultura humana. El capítulo intenta probar, presentando diversas posibilidades, cómo es posible adscribir la medicina al ámbito de la "ciencia", relegando el milagro y la magia al terreno de la superstición. Los puntos de vista de ese capítulo ofrecen abundante materia de reflexión y contraste con el dedicado a los milagros de Jesús por parte de Jesús Peláez.
El libro que presentamos forma la tercera entrega de una serie de estudios en colaboración entre varios autores y que tienen su origen en cursos de la Universidad Complutense. Sobre cualquier otra virtualidad prima en este trabajo, ciertamente, la libertad y el enriquecimiento de los diversos puntos de vista, científicamente defendidos, pero -ante todo- la complementación entre unos y otros. Gracias a esta especialización por parcelas, el lector encuentra reunido en un solo volumen un tratamiento ejemplar de cada tema de la mano de reconocidos especialistas. Difícilmente un investigador solo puede abarcar temas tan complejos y distantes en tiempo y cultura. De un modo especial este libro constituye un complemento, creemos interesante, al libro de uno de los coautores, H. C. Kee, quien hace años publicó en la misma editorial un estudio con el título Medicina, milagro y magia en tiempos del Nuevo Testamento.